domingo, 18 de mayo de 2008
cuando me miras y una sonrisa de satisfaccion se crea en vos,
cuando juego con tu pelo.
Te admiro en tu trabajo,
y como provocas q sea lo unico q tenga para ver en tanto espectáculo.
Te admiro en tu gracia,
en tus chistes,
Te admiro desde la mujer y la niña,
de como me hiciste sentir protegida,
transformando una noche en eterna,
iniciando con manos una historia compuesta.
Te admiro, desde hace años.
te observo y creo.
Será que es muy elevada la ilusion que provocas en mi.
Será la locura que no te gusta tener.
Será q conocí un poco de magia entre luces de ciudad.
Complices
Se tientan, se oculan.
Se buscan y tratan de que nadie los encuentre.
Se Observan, suplicando para q el mundo por un segundo se desvanezca.
Juegan.
Se necesitan.
Insisten.
Saben q esto, es mas q piel.
Recuerdos
de perderme en el sin fin de monosilabos de voces que me regalaste,
de confundirme si es tu boca la que me observa o que tus ojos los que me sonrien.
Tengo las suficientes ganas como para nadar en los cimientos de tus brazos,
de caminar sobre sus pliegues.
Con el profundo poder de saber que algo mio tenés,
me animo a confesarte que ya, desde aquella noche,
no volvimos a ser los mismos.
Pienso, te imagino, te recuerdo en un futuro,
te reinvento en mi pasado.
El problema son las ganas.
Esas, las de tenerte, la de creer q sentis igual,
de que es magia la que me brindaron tus manos,
y que esa noche perfecta no eran luces entrometidas,
sino destellos de felicidad q te iluminaban.
Compañero del alma
y crear de él una imagen perfecta.
Ilusionarme con un mundo que no existe,
en donde te invento.
Enamorarme todos los dias de una fotografía subexpuesta
con suaves luces que te resaltan.
Suponer tus gestos y tus acciones,
creerme que por dos caricias ya me perteneces.
Crearte en cada uno de mis momentos,
siempre conmigo,
Compañero del alma.
Paloma
Las palomas me rodean y yo me camuflo entre todos, tratando de escaparme de mi.
Los observo, los analizo, no me ven, soy una estatua pasajera en sus vidas.
Disfruto de eso.
De ser anónima por un rato, de no tener ni nombre ni problemas, de no pensarte, de alejarme de mi vida.
Todos siguen a su ritmo, nadie se detiene aunque pareciera que una atmosfera calma se sobrepone a un clima de smog.
Todos siguen, todos estudian, todos caminan, vienen, se alejan, respiran.
Nadie me mira y yo los observo deseando que sean ellos, en vez de vos, los que me habiten todo el dia.
Salvo el Crepúsculo - Julio Cortázar
Me enojaré, amor mío, sin que sea por ti,
y compraré bombones pero no para ti,
me pararé en la esquina a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré los sueños que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí dentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles y de puentes.
-En fin –digo yo para traerlos de este lado de los acorazados-, lo que me queda por agregar es que estos meopas tienen algo de táctil, de tangible en el sentido de piezas de un mosaico que la mano y el ojo pueden recombinar interminablemente; los versos o las estrofas no son tan sólo bloques semánticos sino que constituyen piezas mentales, dados, peones, elementos que el jugador lanza sobre el tapete del azar.
En la bóveda de la tarde cada pájaro es un punto
del recuerdo.
Asombra a veces que el fervor del tiempo
vuelva, sin cuerpo vuelva, ya sin motivo vuelva;
que la belleza, tan breve en su violento amor
nos guarde un eco en el descenso de la noche.
Creo que soy porque te invento,
alquimia de águila en el viento
desde la arena y las penumbras,
y tú en esa vigilia alientas
la sombra con la que me alumbras
y el murmurar con que me inventas.
Si hablo de eso es porque al despertar arrastro conmigo jirones de sueños pidiendo escritura, y porque desde siempre he sabido que esa escritura -poemas, cuentos, novelas- era la sola fijación que me ha sido dada para no disolverme en ése que bebe su café matinal y sale a la calle para empezar un nuevo día. Nada tengo en contra de mi vida diurna, pero no es por ella que escribo. Desde muy temprano pasé de la escritura a la vida, del sueño a la vigilia. La vida aprovisiona los sueños pero los sueños devuelven la moneda profunda de la vida. En todo caso así es como siempre busqué o acepté hacer frente a mi trabajo diurno de escritura, de fijación que es también reconstitución. Así ha ido naciendo todo esto.
Y un final de soneto, escrito después de haber visto Buenos Aires de noche, desde el balcón de un décimo piso:
Y la ciudad parece así, dormida,
Una pradera nocturnal, florida
Por un millón de blancas margaritas.
Bonito, ¿no? Nocturnal... el pibe ya no le tenía miedo a las palabras, aunque todavía no supiera qué hacer con ellas.
- Se te nota el tiempo –dice Polanco.
- Oh sí –digo yo que de golpe me siento capaz de volver a escribir “oh” sin sentirme idiota.
Ahora escribo pájaros.
No los veo venir, no los elijo,
de golpe están ahí, son esto,
una bandada de palabras
posándose
una
a
una
en los alambres de la página,
chirriando, picoteando, lluvia de alas
y yo sin pan que darles, solamente
dejándolos venir. Tal vez
sea eso un árbol
o tal vez
el amor.
Un amigo me dice: "Todo plan de alternar poemas con prosas es suicida, porque los poemas exigen una actitud, una concentración, incluso un enajenamiento por completo diferentes de la sintonía mental frente a la prosa, y de ahí que tu lector va a estar obligado a cambiar de voltaje a cada página y así es como se queman las bombitas".
Puede ser, pero sigo tercamente convencido de que poesía y prosa se potencian recíprocamente y que lecturas alternadas no las agreden ni derogan.
Hablo de mí, cualquiera se da cuenta,
pero ya llevo tiempo (siempre tiempo)
sabiendo que en el mí estás vos también,
y entonces:
Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo.
Discurso del no método, método del no discurso, y así vamos.
Lo mejor: no empezar, arrimarse por donde se pueda. Ninguna cronología, baraja tan mezclada que no vale la pena. Cuando haya fechas al pie, las pondré. O no. Lugares, nombres. O no. De todas maneras vos también decidirás lo que te dé la gana. La vida: hacer dedo, auto-stop, hitchhiking: se da o no se da, igual los libros que las carreteras.
Ahí viene uno. ¿Nos lleva, nos deja plantados?
Todo esto no pasará de los límites de tu cuarto
pero levantarás una gran ciudad
de medianoche a medianoche
una ciudad corazón una ciudad memoria una ciudad
infamia
La ciudad del hombre crecerá en el hombre de la ciudad.
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo
ya no mirándose entre ellos
ya no desnudos para el otro
ya no te amo,
mi amor.
y si el doctor Barnard transplanta un corazón
preferiríamos mil veces que la felicidad de cada cual
fuese el exacto, necesario reflejo de la vida
hasta que el corazón insustituible dijera
dulcemente basta.
para que a fuego lento empiece
la danza cadenciosa de la hoguera
tejiéndonos en ráfagas, en hélices,
ir y venir de un huracán de humo-
Vení a dormir conmigo:
No haremos el amor, él nos hará.
Este río sale del cielo y se acomoda para durar
Aparte que no olvida, porque es arte de pocos,
lo que quiso, esa sopa de estrellas y de letras
que infatigable comerá
en numerosas mesas de variados hoteles,
la misma sopa, pobre tipo,
hasta que el pescadito intercostal se plante y diga basta.
Nunca quise mariposas clavadas en un cartón; busco una ecología poética, atisbarme y a veces reconocerme desde mundos diferentes, desde cosas que sólo los poemas no habían olvidado y me guardaban como viejas fotografías fieles. No aceptar otro orden que el de las afinidades, otra cronología que la del corazón, otro horario que el de los encuentros a deshora, los verdaderos.
Creo que sospecharás esto que ocurre,
como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,
volviendo del paseo donde quizá juntaste
la misma florecita, un poco por botánica,
un poco porque aquí,
porque es preciso
que no estemos tan solos, que nos demos
un pétalo, aunque sea un pastito, una pelusa.
Poemas de bolsillo, de rato libre en el café, de avión en plena noche, de hoteles incontables.
Creo que no te quiero,
que solamente quiero la imposibilidad
tan obvia de quererte
como la mano izquierda enamorada de ese guante
que vive en la derecha.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dalos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las
fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.
Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
la que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.
(Ceder; astucia de la carne,
la obra de amor a otra materia,
petrificar esa belleza
que burla el tiempo y lo rehace-)
No es la previsión del filo que me apartará de mí
mismo,
ni la sospecha científicamente desmentida del
después.
Lo que venga vendrá,
y no vendrá nada, y es mucho.
Sobre todo preguntas,
un decorado de preguntas.
Si se contesta es a la vez
y todo se confunde, ya no importa.
Por ahora lo que más nos gusta a Calac y a mí es que las cosas saltan como ranitas cadenciosas desde sus pozos de papel a la máquina de escribir que las pone en fila, y en eso los meopas se parecen muchísimo a mi gata Flanelle (honi soit qui mal y pense en la Argentina: Flanelle se llama así por su pelaje y no por su libido), que también brinca cada tanto a mi mesa para explorar lápices, pipas, y manuscritos. Todo aquí es tan libre, tan posible, tan gato.
La noche circular,
un río que en sí mismo desemboca.
Aquí los juegos,
simulacro y liturgia,
todo siendo y no siendo.
Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una
fuente
para traerte un pescadito rojo
bajo la rabia de gendarmes y niñeras.
Elige tu figura.
Están el santo, el juez, el heresiarca, el mártir y
el verdugo,
y el hijo pródigo al salir de casa
con un halcón sobre la mano.
Toma una carta y vete
por la vida.
Cómo no pensar, después, que de alguna manera la poesía es una palabra que se escucha con audífonos invisibles apenas el poema comienza a ejercer su encantamiento. Podemos abstraernos con un cuento o una novela, vivirlos en un plano que es más suyo que nuestro en el tiempo de lectura, pero el sistema de comunicación se mantiene ligado al de la vida circundante, la información sigue siendo información por más estética, elíptica, simbólica que se vuelva. En cambio el poema comunica el poema, y no quiere ni puede comunicar otra cosa.
Vení, quedate,
tomá este trago, llueve,
te mojarás en la rue Dauphine,
no hay nadie en los cafés repletos,
no te miento, no hay nadie.
Ya sé, es difícil,
es tan difícil encontrarse
este vaso es difícil,
este fósforo,
todo eso que es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.
Fuimos todo eso juntos; sólo quedan
nuestros ojos a solas en el polvo del tiempo.
Inclinado, en el gesto
del que sacia la sed,
¿alguna vez veré
tu cara entre mis dedos?
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.
No te voy a cansar con más poemas.
Digamos que te dije
nubes, tijeras, barriletes, lápices,
y acaso alguna vez
te sonreíste.
Julio Cortázar.
lunes, 28 de abril de 2008
Manos
Manos q juegan con las mías,
anulares, uno y 3/4 de índices, pulgares q se buscan, que se distancian, q sus ritmos van cambiando...
Son solo manos.
Con cada movimiento pareciera q te quedaras impregnado de/en mi,
q pudiera llevarte, q me llevas y volvés el tiempo eterno.
Manos q no te buscaban,
q sin saber como dejamos q se encuentren,
Manos q me invitan a complacerlas,
Que me enseñan q no es necesario todo un cuerpo,
me explica la palabra sensualidad
y como de un lugar lleno se genera la intimidad.
No hizo falta tenerte de frente,
ni que un beso sellara un momento perfecto.
No hizo falta ni de tu presencia ni de la mía,
solo eran ellas, solo manos,
q bailaban al compás de un silencio cómplice,
de un cuarto superpoblado de soledad,
las q se se acompañaban, se mimaban,
se descubrían y se gustaban,
eran las q pateaban cualquier pensamiento.
Eran ellas las q jugaban con nuestro deseo.
pero el romanticismo ya murió entre nosotros.
Podría contarte todo lo q te amo
pero tus oídos se bloquean al escuchar el timbre de mi voz.
Podría decirte gracias, por absolutamente todo,
pero hay muchas palabras q me faltarían:
Como el porque de nuestra historia,
del final q nos dejo sangrando a los dos, buscando en otros partes de nosotros.
Ya no se como llamarte,
desde hace un año q te busco sin respuesta.
Y Cumpliendo sueños te encontré,
caminando por mi camino, regresando como te fuiste,
con los ojos fijados en mi y una mirada tímida y profunda q lleva a mi perdición.
Y te tube, como nunca, desterrado de problemas,
como una vez soñamos juntos, mientras vivíamos una realidad q no nos acompañaba.
Y te bese nuevamente, como siempre,
pero con diferencias mínimas:
meses sin verte, años sin tocarnos,
sin provocar la mágica fusión de nuestros cuerpos,
de nuestra vida,
de aquellos sueños q sin saber por q tuvimos q desterrar,
pero por momentos dentro de mi
(sospecho por tu mirada q algunos ratos tuyos también),
podemos volver a sembrar esa semilla, la del árbol de nuestra vida
q durante un tiempo vimos crecer,
pero fuimos muy débiles para ver la belleza q había en el.
El árbol creció, sus hojas crecieron y el jardín entero se pobló de vos,
al mismo tiempo nosotros descansamos en su base,
sin ver a nuestro alrededor, solo por intermedio de nuestros ojos,
solo vos y yo.
El tiempo terminó.
( Agosto 2006)
viernes, 25 de abril de 2008
Hoy, que la noche en la ciudad ya cayó,
que el teléfono con tu voz no sonó
que nada de lo que quería apareció
TE EXTRAÑO
Hoy, que lo único que necesito es verte
y sé que eso es imposible
que sólo sueño con tu mirada...
TE EXTRAÑO
Pienso en ti pensando en mi
en la cara que ponés para cada expresión
en la fuerza que me das para seguir
y por eso TE EXTRAÑO
TE EXTRAÑO, hoy como todos los días
como en cada segundo de mi vida.
Desde le primer beso, hasta el último tu
seguirás siendo mi primer amor.
Y cuando los años de mi se apiaden
y solamente tenga arrugas para contar
te recordaré como la primer persona que
me hizo feliz.
sábado, 5 de abril de 2008
Completa
Todo parece aclararse. Cielo azul para mi.
La vida va girando, cambiando, rotando, renovando.
No reciclo, renuevo.
Me renuevo, vuelvo a ser yo.
Ocupo mi mente en algo mas,
te quito, te alejo, te alejé.
Adios.
hoy me di cuenta q ya no me perteneces.
Adios.
Hoy caí en q esta es la palabra q te debia.
Adios.
Éxitos y todo el amor q no pudiste ver q tenia para vos.
Adios.
una parte de mi se fue con vos, pero yo me quedo acá,
sin vos, sola y renovada, nueva, lejos estoy de lo q fuí.
Me complementé yo sola.
me armé la parte q creia q vos eras, me la encontre en mi...
ahora estoy yo.
y mi sonrisa es completa.
¿Sabes que?
Nunca te lo dije, pero en algun momento pensé q todo lo demas no tenia sentido,
q era inutil una vida sin vos.
¿Sabes que?
Pensé en mirarte a los ojos y decirte q mi amor por vos seguia intacto
¿Sabes que?
Me di cuenta q hay algo mas fuerte q vos, q tengo algo mas importante q todo lo sos y lo q me diste...
¿Sabes que?
Realmente, ¿sabes lo que vales?
Yo si sé lo q valgo. Sonrisa completa.
viernes, 28 de marzo de 2008
Vecinas Materas
Podría decirse que es más de lo mismo, que sucede en todos lados y que no hay nada nuevo por descubrir en ese ritual. Pero aún así las dos amigas sentadas en la cocina esperando a que caliente el agua, consideran este hábito indispensable, inmejorable e irrepetible.
Por lo menos una vez a la semana ellas encuentran cualquier excusa para compartir un buen mate amargo y anécdotas viejas o recientes. No les importa en cuál de las dos casas encontrarse, simplemente les basta con sentarse en la cocina, tener una pava a mano, yerba, mate y bombilla.
Como en todo ritual, varios pasos han de seguirse. Luego de la clásica discusión sobre quién pone el agua al fuego, siempre la misma chica se para a prender la cocina, salvo contadas excepciones, y pone la pava que rebalsa de agua. Es ella también quien limpia el mate anterior porque, como es de suponerse, en ambas casas no son las únicas que disfrutan de este brebaje tan delicioso.
Es indispensable que la otra compañera haga un comentario como "Otra vez poniendo el tacho de basura arriba de la mesada para no agacharte" para que el siguiente paso pueda llevarse a cabo. Recién cuando escucha esa frase, la chica llena el mate de yerba y pone el agua en el termo luego de haber vaciado un poco la pava para que el agua dentro se caliente más rápido.
Ya sentadas en la mesa, no discuten sobre quién va cebar, porque siempre pasa lo mismo. Cada vez que se disponen a tomar mate, la misma chica que lo preparó es quien lo ceba, y, es también, quien se olvida de continuar cebando. Por ende, su amiga continua hasta que el termo quede vacío.
- Te acordás cuando tomábamos el mate con azúcar?
- Si! Pero había que estar poniéndole a todos los mates y llegó un momento en que nos cansamos de eso.
- Y por eso le poníamos edulcorante al agua directamente.
- Pero quedaba un asco, como con gusto metálico. Así que lo empezamos a tomar amargo.
- Los primeros eran bastante fuertes.
- Y los ligaba todo yo porque siempre cebo yo.
- Igual, vos cebás como querés. Un mate para mi, uno dos tres cuatro cinco para vos. Un mate para mí, uno dos tres cuatro cinco seis para vos.
- JA! Es verdad, siempre robo mates.
- No puedo creer que lo tomáramos dulce.
- Yo tampoco, me acostumbré tanto a que sea amargo, que ahora si tiene un poquito de azúcar me resulta repugnante.
- Sabés que a mí también me pasa lo mismo?!
Y así continúan sus charlas, siempre acompañadas con mate.
Ellas tienen la costumbre de no cambiar la yerba, aunque se haya lavado y ya no tenga gusto, hasta que no se termine el agua del termo. Una vez que se acaba, se plantean si continuar tomando o dar por finalizado el ritual. Casi siempre sucede lo primero, y, es en ese instante, cuando la misma chica que hizo el mate se vuelve a parar para cambiar la yerba y volver a poner al fuego la pava que rebalsa.
Danila Moiana.
pd: Te amo hermana del alma!
Levantarse, desayunar, preparar la ropa y bañarme.
Secarme, desarreglar con crema mi pelo, ponerme las zapatillas y salir.
Caminar unas 8 cuadras, tratando de entender la actualidad mientras lucho con unos auriculares q conservo por que mas allá de funcionar cuando quieren, recuerdan la musica q escuchaba.
Esperar el 4, que su frecuencia se vuelve confusa, al igual q la complicacion q representa subir y llegar hasta la maquina expendedora de boletos a las 7 de la mañana.
(nunca comprendo por q el viaje se me hace corto, capaz conocer el camino, o que el colectivo ya no para por q va repleto, o tal vez el minimo hecho de extrañarte y de esperarte hace 4 meses hace q esos 20 minutos no sean nada.)
Llego al profesorado, entre ropa deportiva me camuflo y soy una mas, buscando a mis amigas, aquellas q sin saber porq la vida me las regalo y pienso cuidarlas. Me rio y escucho sus dichas, preguntamos si esta en fotocopiadora lo de basquet, o si habrá venido el tipo este.
Entre apuntes y monologos educativos se me va la mañana y por momentos imagino que llegará el final de la clase y como timbre sonará mi celular, para recordarme cuanto me amas, cuando me extrañas y q no ves la hora de q sea de noche y vernos y poderte dar mimos...y ahi en ese mismisimo instante es cuando me siento feliz, plena, llena de vida. Completa. Pero dura poco, por q es allí cuando caigo en mi realidad, en la triste y sin remedio realidad.
No va a llegar tu llamado, por q ya me olvidaste.
Por q te amo en una soledad compartida, compartida con vos, con tu recuerdo, con los llamados eternos de un tiempo q no existe, de los besos q me darias si tus labios no fueran producto de mi imaginacion, de todas las palabras q te diría si simplemente te tubiera conmigo.
Es tan hermoso imaginarte inmaculado, en la cuna de mi alma, como si el tiempo no pasara, como vos solo sabes q me hacias sentir.
Es hermoso imaginarte puro, completo y mio. Creer que todo esto es una prueba de la vida y q mi destino es el mismo q te prometí mirandote a los ojos, q nuestros caminos estan enlazados y paralelos. Estaba escrito, tenia q conocerte. Está escrito, te amo. Dejame escribir, continuemos.
Cada mañana no es la misma, y las cartas ya las jugaste. Nos queda un pilón de cartas en el maso y yo todabia guardo una, te la estoy mostrando, y no la ves. Te hago maromas para q descubras a lo q voy, lo q quiero cuando te pregunto, cuando me preocupo, cuando disimulo al decirte q por vos me colgué una tarde/noche frente a un televisor solo si estabas sano en un lugar q ni sabia si estarias, que intento q descubras mi mirada, q cada uno de mis pasos siguen deseando q sean acompañados por los tuyos, q mi mano busca la tuya como un acto reflejo, q mis labios no saben besar sin tu boca, q cada mañana siento q la vida se me esfuma sin tu sonrisa y q a cada semana, se me va un poco el alma cuando comprendo, a cada instante, a cada segundo, en todo momento que de tu vida no soy nada.
Y asi espero. Viviendo una rutina, continuando con todo lo q tenia un único fin.
Y asi sigo, por q es el mejor consejo q me han dado.
Y asi continuo.
Continua mi dia, tratando de continuar con mi vida.
Continua mi vida, olvidante.
Continuo, por la minima esperanza, q ya no puedo manejar.
jueves, 13 de marzo de 2008
Aun (para mi Abula Hermosa)

Un olor a mate me invade cuando te pienso, tal vez un cafesito, aquel que nunca faltaba para ofrecerme y " ¿con un poquitito de leche?" que preguntabas con la esperanza de que por fin consuma algo de lacteos.
Siempre tenias algo para contarme y aunq terminaras en las mismas historias que yo ya conocía, no podia evitar dejar de escucharte. Talvez por que el mate realmente era rico, aunque en realidad, cre, que la cara de felicidad que se superponia cuando yo te acompañaba me pedia por favor, un rato mas y aunque te lo haya dado, hoy me entristeze no haberte podido complaser un poco mas.
Me brindaste muchisimo, es verdad, pero tambien se que aun tenias mucho para dar, y no pudiste, no te dejaron, alguien te arrebato de mi, de nosotros, de este mundo que vos con gran esfuerzo construiste ¿Para que? Para hoy no podder difrutarlo aunque sea, un poco mas.
Todavia no puedo despedirme, talvez por que una parte de mi aun espera verte llegar, con tu proporcional pequeña cartera, tu pelo alborotado, y con un par de tintes blancas que delatan tu saber y q se revelan a la coqueteria que te gobierna, con una voz algo agitada y quejosa de las altas temperaturas que tu cuerpo sentia, un pañuelo, lentes grandes y esa forma de ser, con empuje, con fuerza y la velocidad que te caracterizaba, con la q corrias a cualquier parte, la q te lllevaba vaya a saber donde, la que te lleví de mi.
Lejos. Tanto q no puedo verte. Tanto q no te puedo sentir.
Tus manos al ordenar mis covijas, no puedo probar tus manjares, difrutar una tarde de domingo a pura charla, no puedo enojarme por q te confundis mi nombre, si ya no me nombras, no me llamarás, no me puedo asustar de tus ruleros y ponerme a llorar de q no quiero entrar, no tendré a nadie para hacerle tirar sus vestidos feos que nunca se olvidaba de reprochar "cuan a la moda estaban los lunares ahora, y ella sin su vestido".
Imposible no extrañarte,mis brazos esperan por abrazar a un cuerpo pequeño, al cual pasé al crecer mientras me burlaba de que te superaba, suficiente era para mi poder superarte en algo. Feliz, simepre de verte sonreir.
Caiste mil veces, y siempre te levantaste. Danos hoy las fuerzas que no utilizaste para levantarnos nosotros, para no caer mas y recordarte, siempre, nunca dejarte, como mereces ser recordada, de la mejor forma, aquella que con 78 años de vida ganaste, aquella que me llamó nieta y yo abuela, aquella que se preocupo porque nunca nos falte algo, aquella que todo... Aquella unica. UNICA. Ella nunca sola, desde hoy, todos con ella, ella para todos.
Adios abuela, no te voy a extrañar, si estarás conmigo...
15-03-07
Noche.
Tu recuerdo toca mi puerta,
no restrinjo su paso,
pero él tampoco se niega a entrar.
Cada gota que toca el suelo,
se sumerge en un profundo mar de te quieros,
se esconde bajo ruidos fuertes, en los cuales
escucho tu voz y destellos de luz
en los q siento tu mirada.
¡Si tan solo estuvieras conmigo hoy!,
te haría tan feliz.
No te pediría mas q unos simples besos,
para complicaciones tengo lo q me hacen sentir.
22-07-04
martes, 11 de marzo de 2008
El Principito.

Entonces apareció el zorro:
-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se
volvió pero no vío nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -díjo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único
que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -díjo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear vínculos... "
-¿Crear vínculos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil
muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro
entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del
otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos
los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sól.
Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la
tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los
campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me
recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me
domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas
cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no fienen tiempo de conocer
nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, Ios hombres no
tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio ún poco lejos de mí, así, en el suelo;
yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada
día podrás sentarte un poco más cerca...
El principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si
vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo
empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz
me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré
así lo que vale la feliçidad. Pero si tú vienes a cualquier hora,
nunça sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son
necesarios.
-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que
hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea
diferente a otra.
Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves
entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día
fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando eI día de la partida:
-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo él principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano -dijo el zoro- he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré
un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:
-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie.
Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y
ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer
indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas,
porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo
dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta
callarse. Porque es mi rosa, en fin.
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón se puede ver bien;
lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre
de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo
martes, 4 de marzo de 2008
Donde nunca estuviste, ahi te necesito.
Tres.
martes, 26 de febrero de 2008
De Pura Ausencia - Poldy Bird
No lo puedo acunar porque se deshace,
se vuela en pájaros grises.
No le puedo poner una coraza
porque se escapa en llantos azules.
Corazón que a veces ha sido una coraza.
Corazón que a veces ha sido un par de alas.
Corazón que se empecina y lucha...o tiembla y se entrega
como un puñadito de arena de una playa lejana.
Corazón que se entregó sin dudas cuando llegaste
con tus pasos seguros, que apresuró latidos y se metió por la puerta que abrías,
entró en tu cuerpo, se meció en la marea incesante de tu sangre,
nada lo detuvo, ni un pensamiento, ni una duda, ni una
minúscula desconfianza...
Corazón confiado...corazón entregado, al que no le tuviste piedad...
De pura ausencia me has dejado los ojos sin estrellas...
Miran viendo las cosas como si los colores no existieran
y el sol diera una luz envejecida.
Te buscan...No te ven...
Miles de interrogantes preguntan sin descanso dónde estás,
y tu ser es una sombra...y tu sombra es la sombra de algo que
no se ve, que ya partió, que no ha dejado huellas...
tu ser huyó de mis abrazos, se escapó de mis pupilas,
como si nunca hubiesa sido una realidad, una presencia concreta...
Mis ojos, que brillaron iluminándote, que recorrieron el mapa de
tu cuerpo, que aprendieron tu norte y tu sur, tus colores,tus líneas...
De pura ausencia me has enceguecido...
De pura ausencia me has dejado los pasos sin camino.
Me llevan de aquí para allá,
de un rincón a otro de la casa,
de una vereda de la calle a otra,
siempre inquietos, empujados por vientos que cambian de rotación a cada rato.
Doblas la esquina...
Entras por puertas que desaparecen...
Saltas a precipicios que cuando llego no existen...
Pero todo lo ocupas...TODO
No sé lo que esto quiere decir para vos,
pero sé lo que significa para mí: TODO, ABSOLUTAMENTE TODO.
Que ocupas el cielo y el infierno de mi ser infinito.
Significa que a pesar de la angustia y la tristeza
del silencio como forma de respuesta,
mis células se asfixian con el veneno de tu desamor,
pero igual agonizan con esa escasa cuotita de oxígeno de una letra
esporádica o una efímera conversación cada tanto, cuando nos cruzamos
por casualidad y no puedes hacerte el que no me ves...
Eso me vuelve loca y me hace apretar los puños llenos de lágrimas.
¿Hubo una vez una cosa llamada felicidad ?
La necesito.
Es el antídoto y la resurrección.
De pura ausencia me has dejado rondando tu recuerdo,
estatua de aire que trato de contener entre mis manos
para que no se disperse...
y corro, arrebatándola de todo...
Pero hasta te has confabulado con el recuerdo para que elrecuerdo se borre.
Huyendo,terco, siempre huyendo...
Mi voz es lo único que me dejó tu ausencia...
mi voz para llamarte y rodar detrás tuyo:
apenas voz...apenas lágrima...
Y la lágrima crece y se hace río.
Y el río se embravece.
Pero tu indiferencia lo convierte en piedra.
Y es una muralla,ahora de piedra,la que nos separa.
Jardinero de rosas trepadoras,
cosechador de pan que horneó mi aliento,
guardián de los luceros de mi sangre...
¿cómo es que me has dejado abierto el pecho,
sin protección,
el corazón desnudo,
ni una puerta siquiera, ni una llave
para encerrarme en él, fuera del mundo?
Ahora estoy desarmada,
sin fuerzas, sin defensas:
de pura ausencia me has dejado muerta.
Sin palabras. Es excelente esta mujerr
QUIERO ESCRIBIR ASII!!
Un llanto azul
Me he cepillado el pelo hasta dejarlo brillante, me he puesto mi vestido verde – el que te gusta – y he cruzado la plaza para llenarme los ojos con esa luz que se cuela entre las copas de los árboles y deja dos escarabajos de oro en mis pupilas. Porque voy a verte.
Porque voy a verte aún sabiendo que es para decirte adiós, para que me digas adiós, para que me aprietes las manos entre las tuyas y me hables del amor que ha crecido entre nosotros, pero no es una enredadera que da campanillas violáceas sino una hiedra oscura sino una hiedra oscura, que nunca sabrá de flores.
Sé todo lo que va a ocurrir:
Rodará un llanto azul por mi mejilla.
La nombrarás para sentirte menos culpable. Hablarás de ella, de sus años de fervor y entrega, de las tranquilas paredes de tu casa, sacudidas por las pequeñas manchas que les hicieron las manos de tus hijos. Hablarás también de ellos: dirás sus nombres con voz trémula, y yo me estremeceré y los acunaré en mi mente, como si me pertenecieran.
Es tu “yo pecador” hablarme de eso, después de haber soltado amarras, después de haber viajado conmigo entre tus brazos por un mar de ángeles sentenciosos y risas asfixiadas por tus besos y vientos de fuego quemándose en la sencilla y honda ceremonia de la pasión y el estremecimiento. Cuando me confesaste que no eras libre, ya estaba enamorada de vos, ya me querías.
Sentí que el universo se vaciaba y me tragaba en sucesivos terremotos; que me hundía buscando donde apoyar los pies.
Pero te quiero- dijiste.
Y la tierra volvió bajo mis pies, se cerraron las grietas, se soldaron los abismos, todas las cosas volvieron a su lugar.
Tan sólo una pátina gris sobre mi vida, sobre mi cuerpo, oscureciéndose, aplastando mis movimientos hasta volverlos lentos gestos de autómata.
-Pero te quiero.
Me colgué de esas tres palabras para no morir. Entonces empezó la ansiedad de nuestros encuentros.
Empezaste a nombrarla cada vez, a armarla para mí, para que supiera sus colores, sus actos, su forma de pensar.
Tan distinta de mí. Tan distante de vos y, sin embargo, teniéndote. Porque vos no sabías – todavía no sabías- que era ella y no yo quien te tenía.
Y yo lo fui sabiendo – sin querer, sin proponerme saber -, lo fui sabiendo día a día y fui ocultándotelo con miedo de que lo advirtieras.
Mientras no lo supieras me albergarías en un rincón de tu ser y de tu mente y seguirías pensando que yo era tu motor, que yo era la corriente de luz que te impulsaba, tu oasis, tu huerto y engalanado de frutos para el hambre y arroyos para la sed.
Egoísta, aferrada, empecinada, recortándote con el filoso cuchillo de la posesión; recortándote de tu estampa familiar en la que ellos te rodeaban, pude alargar mi agonía.
¿En qué momento descubre el árbol que su verdad es la raíz y no el libre ramaje que lo acerca al cielo y lo agita en el aire?.
¿En qué momento ibas a darte cuenta de esto?. Unas semanas más, y sucedió.
Era lo inevitable, lo esperado con miedo, lo presentido. Eran los fantasmas corporizándose.
Me llamaste con una voz triste, pero segura y firme:
-Tengo que hablar con vos, por última vez...
-Bueno...
-Mañana, Ana; mañana a las tres de la tarde.
Y hoy es mañana.
Rodará un llanto azul por mi mejilla en el momento del adiós. Rodará un llanto azul por tu mejilla en el momento de la verdad.
¿Por qué entonces este afán de gustarte, este cruzar la plaza para llenarme de luz dando la hora del encuentro, si sé que va a ser el último y nunca más, nunca, nunca más volveré a verte, volveré a estrecharme contra vos?.
Voy a morir un poco y me acicalo.
Voy al entierro de mi luz y me ilumino.
Voy al martirio y río.
Azucaro el café, lo siento amargo.
Tiemblo, te quiero.
Voy a evitarte una tortura.
Voy a hacer algo por el amor que me recorre, que me aprieta frente al limite de tu olvido.
Llamo al mozo, pago mi café.
Huyo. Huyo de este lugar y del encuentro.
Me esperarás en vano. No verás mis ojos mojados. No tendrás que decirme tu discurso de despedida.
No responderé a tus llamados, si me llamás.
Ya ves te facilito la tarea. Evito que te conviertas en mi verdugo.
No es un acto de arrojo solamente; es una forma de inventarme la manera de creer que hubiera rodado un llanto azul por tu mejilla en el momento de la despedida.
Un llanto azul por mí.
Un llanto azul.
Porque si voy y estás sereno y duro, si voy y tus ojos permanecen secos, será la muerte verdadera, así..., puedo llenar de azul este recuerdo.
De un llanto azul, un llanto azul por mí.
Poldy Bird
Neruda
Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.
No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.
Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mí todas
las puertas de la vida.
Amor mío, en la hora
más oscura desgrana
tu risa, y si de pronto
ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, por que tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.
Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como
la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa
de mi patria sonora.
Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
por que me moriría.
Poema de los mas hermosos que leí.
Pablo Neruda, un placer a los ojos.
