lunes, 17 de noviembre de 2008

gritás

Tus ojos no me dicen lo mismo
que lo que tu voz se quiere auto convencer,
no me conviene no creerte, pero aun así...

No confío por única vez,
tus manos no dicen lo mismo cuando me tocas,
tu cuerpo no transpira solo por vos,
tu escalofrío, mi mano en tu espalda,
las piernas enredadas, somos mucho mas q pasión,
besos, mimos y risas
mentiras para creer,
jugar a una pareja hipócrita
q nada tiene de dos.


Paulita-
Haciendo un duelo por alguien q nunca me perteneció,
desgarrandome el alma por quien solo me desgarro la ropa
añorando su mirada, extrañando la calma,
ser la dueña de su cama,
y fingir q es amor,
y soñar con q es odio.

Alejarte no es simple,
compañero de mucho mas q noches
dueño de mas de una mañana
caricia de cada suspiro,
protagonista de cada lágrima.


Paulita-

todo lo que no es cuarto

la ciudad es inmensa pero nos alcanza con un rectángulo
la distancia es la justa para ser desconocidos,
pero cuando nos encerramos,
cuando todo queda afuera
(la vida, el aire, los problemas)
Abrimos paso a las caricias y a los besos
a mentirnos que nos pertenecemos,
Alejamos el mundo con un simple roce,
Acercamos los cuerpos ignorando sentimientos,
simulamos mas de lo que podemos,
pero aún así, crees. Confias.
Te permitis un nosotros falso,
dos individuos que juegan a ser par,
un sueño, una magia, una utopía.
Si total, para que piense que sos un problema,
para aproximar un " te quiero"
para marcar las pautas q no nos tocan,
para idealizarte mas q lo normal,
para buscarte en otros q no sos,
para presuponer q somos mas que un hombre y una mujer.

Para lo q no es tu cuerpo y tu pliegue perfecto...
tengo el resto de la ciudad.


Paulita-

martes, 11 de noviembre de 2008

1/4

Mientras mas me acercaba sentía la ilusión mas próxima.
El asfalto a mi paso se va sumando en unidad de kilómetros, resto, ansio.
Una noche clara q me permite observar todo aquello q nos distancia: Son hectáreas, vacas, casa precarias, otras no tanto, gente, mujeres, pueblos.
Me guias, y creo q ahí se basa mi problema, por mas que me aleje, me acurruque a tu cuerpo, q cambiemos de direcciones, ahí vas a estar, como un sujeto tácito q se me aparece en cada oración, para cada acción.
No sirve de nada dos mundos distintos mientras nosotros no intentemos sostener con hilos de coser transparentes una maroma de papel, repleta de utopías e historias inconclusas. De nada sirven los sueños, si siempre terminan el la almohada, no somos útiles si siempre finalizamos en la cama, por q sin negar el estado de bienestar no tenemos otro fin, hacerse bien, mal, nosotros ya no marcamos los parámetros de esta situación despoblada de relaciones, besos y amistad.
La televisión me muestra el lugar donde te tengo, allá, donde vos jugas de visitante, allá donde los recuerdos nos agigantan y el deseo nos invade, allá, tan lejos de acá, tan cerca de nosotros, q sin importar los metros, kilómetros o centímetros q nos separen seguiremos distantes, eternamente.



Paulita-

viernes, 10 de octubre de 2008

todo lo demás no es nada cuando yo te extraño.
Por q la noche no es noche,
si la luna no canta tu voz,
por q la cama abandona sus propiedades,
cuando no te sueño.
Vacio el cuarto, vacía el alma.
Por q nada se encuentra,
por q no se ve bajo una vida despoblada,
en un día desértico,
en un cuerpo seco
que necesita la calma
de tu piel,
en un amor implacable,
q aplasta tanto.


Paulita-
¿que tendrá la noche q nos vuelve seres mas pensantes?
que nos hace escritores, soñadores, románticos, sufridos, amados de profesión.
Que tendrán como mágica las estrellas q nos devuelven oraciones, soluciones y mas problemas
¿Que será la luna además de protagonista y musa suprema?
Que tendrá la mano q ya no responde a los pensamientos de quien pertenece,
que será de mi alma q poco le queda de propia
que efectos tendrá tu vida, si no fuiste nada y provocaste tanto,
q deseará la noche, sobre ella misma sobre un alma cansada y vacía
que de amarte
trata.



Paulita-

lunes, 29 de septiembre de 2008

Son contadas las noches en las q tengo ganas de verte, de tocarte, de estremecerte. De escuchar una música imaginaria y de bailar al son de ella, de acariciar tu pelo, en q me mires con ternura, con ansias, con pasión. Que me imagines como sea, q me tengas como quieras, q te haga el amor un par de veces, q me lo hagas todas las demás, que me vendas palabras, q yo compre ilusiones.
Son contadas las noches en las q deseo q me regales manos y yo quiera besos, en las q me mientas sobre tu cariño y yo quiera que sientas eso q me conviene para olvidarte, para no pensarte, para q las noches vuelvan a ser el momento prodigio para el descanso, para q mi piel no te siga reclamando entre otras sábanas, para q mi espalada vuelva a ser alagada, para q tu boca me recorra, para q mi alma se complemente.
Solo algunas noches te imagino, te deseo, te necesito.
Que suerte que hoy no.


Paulita-
En este momento te desnudaria lentamente.
Me dedicaria a besarte cada parte de tu piel que se asoma.
Me detallaria en el poro, en el centimetro, en el tramo.
Te recorreria por completo.
Acariciaria hasta la partícula mas infima de vos.
Y, despues de admirarte,
te volveria a vestir,
simplemente para recrear, una vez mas,
el pasional y hermoso sentimiento de que sos vos el que aparece,
cuando tu ropa se esconde y decidimos encontrarnos.



Paulita-

Plaza Houssay

Pareciera que los une lo mismo, que muchachos de traje, pantalones anchos, Converse, camisetas de futbol y música del altiplano, todo acá, en un lugar dentro de tantos, universo único, momento justo.
La melodía autóctona se abarca el escenario entre el espectáculo del sector, pero la real magia esta en el sonido de todo lo demás:
Agua de fuente, risas, conversaciones, silencios por estudio, el irracional sentido del amor a mi lado, gente que se desploma intentando mejorar su deporte, clima de primavera en los poros y " que buena foto man!"
Los colectivos nos rozan, pero estamos lejos, muy lejos de ellos.
“Puede levantar si quiere doña, sin compromiso!”. “Te toca a vos eh! “ Mientras que seguramente piensa en lo mal que movió el alfil.
Continuo maravillada por un paisaje que creo que todo mi contorno se pierde y se dedican a mí, con sus miradas a indagar, a presuponer que será lo que esta muchacha escribe con esa posición de la mano... OBSERVENSE!
Forman parte de un paisaje inmaculado, piezas fundamentales,
cada uno,
cada paloma, cada clave de sol y semifusas,
cada papel dominado por el viento,
forman parte de este mapa cartográfico de una plaza cualquiera de la Capital Federal,
poniéndole un nombre y apellido cuando todo me es ajeno
Mientras yo, gracias a su ayuda me quito las dudas
y reafirmo que es aquí, al lugar donde pertenezco.




Paulita-
Y mi boca se humedece por algo que no es mío, mis labios juegan con otros, y (luego de tanto tiempo) me vuelven a besar.
Nos brindamos placer del mínimo, mentimos, simulamos q nos pertenecemos.
Pero no.
Los dos con los ojos cerrados, mirándonos a nadie mas q nosotros, como masturbándonos con besos hipócritas de música y olor a cigarrillo en la atmosfera.
Me dejo llevar por este rol circunstancial, no tengo un plan mejor por los próximos 20 segundos.
Que un labio, el otro, lenguas, me voy, vuelvo, rozo, vuelvo, ya se torna hasta algo mecánico.
Y dentro de mi autosatisfacción apareces, imagino q sos vos, vaya a saber por q siempre me voy por el camino del masoquismo con dirección a tu nombre, pero es tarde ahora para replantearlo, ahora es tu boca, ahora soy yo la que está besando.
Comienzo a disfrutar de tu piel perfecta, acaricio esa barba de dos días q no te pertenece, busco tomar el maxilar para lograr estremecerte, soy yo la q te toma de una cintura hoy un poco mas ancha y te acerca, para sentirte algo mas próximo, te uno a mi, pero seguís lejos, tan lejos.
Ahora continuo despacio, como sé que te gusta, pero evidentemente no lo recordas, por eso besas distinto.
En cada uno te digo lo que siento, pero la distorsión del mensaje es tan grande cuando el emisor y el receptor no manejan el mismo código.
Deseo admirar tu rostro, y abro los ojos para dejar de verte, y es allí cuando te vas, solo, a ser eso q no sos, pero que está conmigo.
Es en ese preciso instante cuando comprendo que la distancia entre vos y yo es simplemente una cuestión de imaginación.


Paulita-

martes, 26 de agosto de 2008

93 - Rayuela

Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.

¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos del verano. Pero un mismo cuerpo de mujer es María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche hay debajo de tu lengua... Sí, pero también está dicho que las moscas muertas hacen heder el perfume del perfumista. En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia, quedarse en el mero pedido de papas fritas y los telegramas Reuter, en las cartas de mi noble hermano y los diálogos del cine. Curioso, muy curioso que Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. Ah, si en el silencio empollara el Roc... Logos, faute éclatante. Concebir una raza que se expresara por el dibujo, la danza, el macramé o una mímica abstracta. ¿Evitarían las connotaciones, raíz del engaño? Honneur des hommes, etc. Sí, pero un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible.

Del amor a la filología, estás lucido, Horacio. La culpa la tiene Morelli que te obsesiona, su insensata tentativa te hace entrever una vuelta al paraíso perdido, pobre preadamita de snack-bar, de edad de oro envuelta en celofán. This is a plastic's age, man, a plastic's age. Olvidate de la perras. Rajá, jauría, tenemos que pensar, lo que se llama pensar, es decir sentir, situarse y confrontarse antes de permitir el paso de la más pequeña oración principal o subordinada. París es un centro, entendés, un mandala que hay que recorrer sin dialéctica, un laberinto donde las fórmulas pragmáticas no sirven más que para perderse. Entonces un cogito que sea como respirar París, entrar en él dejándolo entrar, neuma y no logos. Argentino compadrón, desembarcando con la suficiencia de una cultura de tres por cinco, entendido en todo, al día en todo, con un buen gusto aceptable, la historia de la raza humana bien sabida, los períodos artísticos, el románico y el gótico, las corrientes filosóficas, las tensiones políticas, la Shell Mex, la acción y la reflexión, el compromiso y la libertad, Piero della Francesca y Anton Weber, la tecnología bien catalogada, Lettera 22, Fiat 1600, Juan XXIII. Qué bien, qué bien. Era una pequeña librería de la rue du Cherche-Midi, era un aire suave de pausados giros, era la tarde y la hora, era del año la estación florida, era el Verbo (en el principio), era un hombre que se creía un hombre. Qué burrada infinita, madre mía. Y ella salió de la librería (recién ahora me doy cuenta de que era como una metáfora, ella saliendo nada menos que de una librería) y cambiamos dos palabras y nos fuimos a tomar una copa de pelure d'oignon a un café de Sèvres-Babylone (hablando de metáforas, yo delicada porcelana recién desembarcada, HANDLE WITH CARE, y ella Babilonia, raíz de tiempo, cosa anterior, primeval being, terror y delicia de los comienzos, romanticismo de Atala pero con un tigre auténtico esperando detrás del árbol). Y así Sèvres se fue con Babylone a tomar un vaso de pelure d'oignon, nos mirábamos y yo creo que ya empezábamos a deseamos (pero eso fue más tarde, en la rue Réaumur) y sobrevino un diálogo memorable, absolutamente recubierto de malentendidos, de desajustes que se resolvían en vagos silencios, hasta que las manos empezaron a tallar, era dulce acariciarse las manos mirándose y sonriendo, encendíamos los Gauloises el uno en el pucho del otro, nos frotábamos con los ojos, estábamos tan de acuerdo en todo que era una vergüenza, París danzaba afuera esperándonos, apenas habíamos desembarcado, apenas vivíamos, todo estaba ahí sin nombre y sin historia (sobre todo para Babylone, y el pobre Sèvres hacía un enorme esfuerzo, fascinado por esa manera Babylone de mirar lo gótico sin ponerle etiquetas, de andar por las orillas del río sin ver remontar los drakens normandos). Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran de la mano y los arrastran, y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú, y basta para que el corazón sea como una frutilla, y...

Horacio, Horacio.

Merde, alors. ¿Por qué no? Hablo de entonces, de Sèvres-Babylone, no de este balance elegíaco en que ya sabemos que el juego está jugado.







Ese Don que tiene Sr. Cortázar.
Mi admiracion es tan profunda. TAN.
Ojalá algún dia sea aunq sea la mugre de su zapato, aunq sea.

viernes, 15 de agosto de 2008

Estos son los días en los q me doy cuenta cuan vulnerable soy, cuan débil se torna mi coraza cuando el dolor de quebrarme es mas fuerte.
Esos días en los que la cabeza tiene cuatro veces su tamaño, los problemas te persiguen, te cantan, te corren, te bañan y te sacan "uno de noventa por favor!"
Carta abierta a mi misma, en forma de psicología barata, total describirme en un momento en el que me desconozco me convierte en ajena, ausente, en lejana...
Me auto exploro sin encontrar puntos de conexión en todo lo que creo ser.
Me vuelvo sorda de mis consejos y esclava de juegos sucios que planea mi mente para complicar una vida que de sencilla mucho no llevaba, pero con el displacer se siente el doble, se llora con mas caudal, duele mas fuerte.
Perderme entre la nada misma, convirtiéndome en menos que el aire. Depositar los problemas en una tintorería, q me los laven, sequen y planchen. Doblenmelos. No importa cuanto tarda, empaquetamelos. Que todo me lo devuelvan ordenado, seco, listo para usar. Quiero las cosas en sus bolsas y yo irme de viaje mientras otro trabaja para mi.
Sentir que me equivoco, en todo momento, que con vos le erro a cada paso, medir las palabras, buscar hacer trampa, que me toque siempre seis en los dados, forzar el azar.
Mejor, mirame.
Es casi igual.
" Como si estuviese pautado unas tumbadoras a lo lejos aclimatan el momento,percusiones varias, repercusiones sobre mi."

En el limbo

Fumo y el humo del cigarrillo me hace creer q no es solo él el q se va: se retiran un poco las ganas, un poco la magia, un poco del parcial del 9.75 y una pizca de lo q soy.
Se va la pena y la antepenúltima lágrima por mi abuela, se van las utopías, se va el humo.
Me trago la angustia con sabor a alquitrán, excusa de vicio (el q trago en este instante y por el q deseo borrar), ganas de nicotina, peleas por parar entre derechos y obligaciones, mediados por un tiempo que poco le queda de tirano y mucho por jugar.

Decidí q hasta acá llegue por la locura de tu nombre, q fue mi limite tu indiferencia y q fue ella la q me salvo.
Hoy veo, aunque también siento el dolor, el alma con la vida, los retasos del amor. Observo lo q queda de un gran sueño que creí poder vivenciar q con las palabras bastan para poder enamorar. Creí q podía observar todo lo demás cuando dejo acá mi problema, creí q podía visualizar alguna montaña, algún grano de arena,algún sol por quemar. Pero no. Veo ríos y papeles q le dan un uso diario, veo arena, siento el sol en mi espalda, frío en mis pies, un paisaje extenso en mi retina y en un rincón, en un pequeño margen inferior, todo lo q soy.

Paulita-

martes, 29 de julio de 2008

Balada del Amor Imposible

BALADA DEL AMOR IMPOSIBLE

Los cronistas más serios del barrio del Angel Gris coinciden en destacar la propensión de sus habitantes hacia los amores imposibles.
Así, mientras los jóvenes de otros barrios se enamoran de muchachas groseramente posibles, los hombres de Flores parecen condenados a amar - casi siempre en secreto - a mujeres que no serán para ellos.
Y en honor a estas damas es que los Hombres Sensibles hacen lo que hacen.
Algunos emprenden desde chicos el estudio del violín, únicamente para aprender a tocar un vals en obsequio de su amada. No importa que ella no alcance jamás a oírlo. Ese no es el punto.
Otros indagan los secretos de la versificación y se sumergen en el dolor para lograr una poesía.
Hay quienes se ejercitan en el coraje y cultivan la guapeza. Y no faltan los que eligen la melancolia o la locura.
Piensan los Hombres Sensibles que siendo mejores merecerán ser amados. Y para la ética sentimental de este barrio, los mejores hombres son artistas, valientes, tristes o locos.
Por eso los muchachos más virtuosos de Flores sufren por amor.
Esta realidad ha despertado la atención de todos y la piedad de muchos.
Cada semana, los enamorados de Flores reciben el consejo de sus amigos sabios de otras barriadas.
- ¿Por qué amar a la Gran Marquesa del Norte, que es en realidad un duende? ¿Por qué no conformarse con la hija del yesero?
Son voces tentadoras que exponen las ventajas del amor razonable.
A estas exhortaciones, los Hombres Sensibles responden - no sin acierto - que en el amor no existe el libre albedrío y que nadie puede decidir de quién va a enamorarse.
Sin embargo - ya a riesgo de caer en especulaciones psicológicas fuera de tono - cabe reconocer que los muchachos del Angel Gris tienden a aproximarse sentimentalmente a las mujeres que menos les convienen.
Los tratadistas de Villa del Parque y los Refutadores de Leyendas sostienen que buscar pareja es una tarea enteramente racional y hasta científica.
Vale la pena citar la novela didáctica "Hoy te amo con la cabeza", del profesor Amadeo Battista. Esta obra esconde - apenas - la tesis antedicha, entre los rotosos pliegues de su trama.
Parecidos criterios auspicia la esposa de este pensador, la doctora Alba C. de Battista en su libro "Me casé con un cretino".
Muchos hombres de negocios, comerciaantes e industriales de la zona han entendido que el amor imposible es cosa nefasta, no sólo para el que ama, sino también paa el desarrollo de las actividades productivas en general.
Declaran estos lúcidos mercaderes que, por lo común, los enamorados sin esperanza son pésimos empleados, más atentos al recuerdo de unos ojos pardos que a la correcta realización de una nota de débito.
Tratando de reducir el número de desencuentros amorosos en beneficio de la felicidad general, los Refutadores de Leyendas con la ayuda de dos contadores de la Sociedad de Fomento de Villa Malcolm, prepararon las Tablas del Amor Infalible, especie de regla de cálculo según la cual las medidas del cuerpo del hombre, su coeficiente intelectual, su edad,su educación, fortuna y berretines determinaban de un modo preciso a la mujer más conveniente para sus planes amorosos.
Esto es ni más ni menos que la refutación de una leyenda o - lo que es peor - su reducción a términos científicos. La leyenda es ésta:
"Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña. Su belleza está hecha para deslumbrar a ese hombre. Su voz ha sido creada para seducirlo. Su inteligencia, para sucitarle y sugerirle ideas amables. Su ternura, para hacerle dulce el diario sufrimiento. Esa mujer existe y anda por esas calles. Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que para él fue concebida."
Manuel Mandeb asegura en sus Memorias que cierta tarde creyó reconocer a lo lejos a la mujer que le correspondía, conforme a la leyenda. Inmediatamente se trabó en lucha con el destino y trató de alcanzar a la muchacha. Lo consiguió en la esquina de Artigas y Avellaneda. Luego de interceptarle el paso, procedió a explicarle la vieja creencia de los Hombres Sensibles, mientras se secaba el sudor y trataba de recobrar el aliento.
Pero la mujer no conocía la leyenda, o tal vez la conocía y la acataba puntualmente: dio media vuelta y se fue por Artigas hacia el norte.
Y ya que mencionamos a Manuel Mandeb, conviene recordar que su ilegible prosa se alzó solitaria frente a los tratados racionalistas y a los inventos de los Refutadores de Leyendas.
El polígrafo de Flores dejó un voluminoso estudio caratulado Registro de amores imposibles en la linea del Sarmiento.
La obra consta de 914 fichas que corresponden a otros tantos casos concretos de amor sin recompensa. Está dividida en cuatro cápitulos:
El primero, subtitulado Nunca le dije nada, es el más extenso y registra episodios protagonizados por enamorados silenciosos.
El segundo, Negativas expone 115 rechazos, sus motivos, sus términos y consecuencias, para no hablar de otros detalles más bien superfluos que suelen recargar toda la obra de Manuel Mandeb.
El tercer cápitulo, Amargo desengaño, cataloga 126 decepciones, incluidas cuatro padecidas por el propio autor.
El cuarto y último cápitulo es un inspirado texto romántico que se conoce como Elogio del amor inconcluso. Veamos este párrafo:
"...Así como las personas que mueren en la plenitud nos ahorran el recuerdo de su vejez, los amores interrupidos abruptamente siguen siguen viviendo en nuestro corazón no como brasas agonizantes, sino como horrorosas llamas que queman cada noche...
"...No hay mejor amor que el que nunca ha sido. Los romances que alcanzan a completarse conducen inevitablemente al desengaño, al encono o a la paciencia; los amores incompletos son siempre capullo, son siempre pasión."
Pero dejemos ya a Manuel Mandeb y reflexionemos sobre ese delicado asunto. Es cierto que infinidad de personas decentes viven la módica dicha del amor común y corriente.
Pero el amor imposible, aquél del cual solamente son capaces los Hombres Sensibles de Flores, es el único cabalmente maravilloso y digno de admiración.
Ocurre así: un muchacho se enamora de la Mujer Más Hermosa.
Desde ese momento, su vida no tiene otro sentido que ese amor.
Sin embargo, el hombre sabe que no tiene chance en esa carrera, pues las Mujeres Más Hermosas suelen casarse con otros caballeros, generalmente ricos o buenos mozos o ambas cosas.
Sus buenos amigos le aconsejarán el olvido, pero este hombre ha nacido en Flores y no tiene la menor intención de gambetear el dolor.
Y cada día deja mansamente que la tristeza le invada los huesos y que tiña hasta el último de sus pensamientos.
A veces, las distracciones y los mundanos asuntos amenazarán con hacerle olvidar siquiera por un momento su amor y pesadumbre. Pero el hombre reaccionará inmediatamente y se sumergirá otra vez en su propio abismo.
Que nadie se engañe. Este hombre que ríe a carcajadas cuando algún conocido le refiere el cuento de los supositorios, está pensando en su amor imposible.
Y la sangre que hincha sus venas es negra y espesa.
Pero, atención. Este amor que lo hace desgraciado es el que le hace mejor. El ya ha renunciado a la Mujer Más Hermosa. Jamás padecerá decepciones. Su pasión no envejecerá ni se envilecerá. Nadie podrá engañarlo.
Y a fuerza de bañarse cada día en el sufrimiento, habrá aprendido el secreto de la resignación.
Los caballeros exitosos no conocerán jamás la verdadera escencia del amor imposible. Ellos jamás juegan su vida a una sola baraja. Con toda prudencia realizan inversiones en uno y otro lugar para compensar con unas las pérdidas ocasionadas por otras.
Pero el amor imposible no es cosa de prudentes, sino de Quijotes.
Sólo cuatro veces en doce años vio Alonso Quijano a Aldonza Lorenzo.
Jamás cruzaron palabra. Pero eso le bastó para vivir en ella y por ella.
Sin esperar recompensa.
Por eso, señores, si acaso atesoran ustedes uno de estos metejones locos, a no arrepentirse. Sigan soñando y esperando lo imposible. Aunque sepamos que nuestras ilusiones no habrán de cumplirse nunca, sigamos acariciándolas. Lo contrario sería - como pensaba Wimpy - confundir una ilusión con un pagaré.
Será una larga jornada. Muchas veces tendremos ganas de contar
nuestra pena, pero no podremos hacerlo, para no profanarla.
Siempre
estaremos solos y tristes, pero no es para tanto.
Después de todo, ya
se sabe que los únicos paraísos que existen son los paraísos perdidos.



Alejandro Dolina.



Na, igual Dolina no es Dios. Ni en pedo.

Desencuentro en Lacarra y Rivadavia

A las dos y media de la tarde, Jorge Allen baja del colectivo. Permanece un minuto en la esquina y luego se va por Lacarra hacia el sur.
Unos segundos después aparece la mujer que pudo salvarle la vida. Es hermosa y ha nacido para complacer a Allen y para ser complacida por el poeta. Ni ella ni él conocen esta circunstancia y no la conocerán nunca.
La mujer sube añ 182 y viaja hacia Haedo, donde la espera una existencia vulgar.

Alejandro Dolina.


( Menos mal q solo vivo a 2 cuadras de Lacarra y Rivadavia. Menos mal.)

miércoles, 23 de julio de 2008

Que no sea cosa que despues te cuestionen
Si hay algo que no puedo criticarte
es que siempre fuiste diplomático
- pediste permiso -
Siempre fuiste democrático
- afectaste todos los aspectos de mi vida -
Siempre lo que quedan son las ganas.
Ellas se conjugan.

domingo, 20 de julio de 2008

La UNICA diferencia entre vos y yo es
el modo,
el tiempo,
la circustancia,
la forma de ver todo.
el pensamiento,
el color de pelo,
el sexo,
la forma de tocarnos.
vos miras,
yo admiro.

La UNICA igualdad entre vos y yo es el fin
- satisfacerte-

-

Es encontrarle sentido a la no concordancia de que las unicas dos palabras q tengo para clasificarte vuelve toda esta definicion una perdida de tiempo.
Sin Palabras